Morisco es el nombre que se le da a los musulmanes que permanecieron en Granada, después de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos. Los artesanos "moriscos" construyeron unas casas utilizando ornamentos y materiales ya tradicionales en su arquitectura (yeserias, arcos, artesonados ) y otros elementos, góticos y renacentistas, que empezaban a llegar de otras partes de Europa.
El hotel Casa Morisca, en Granada, ofrece alojamiento con un ambiente único, en una antigua vivienda de finales del siglo XV, primorosamente restaurada por el arquitecto granadino Carlos Sanchez, y que ha sido galardonada con varios premios, entre los cuales destaca el prestigioso "Europa Nostra" del año 2001 (año de apertura del hotel).
En su patio se conserva la alberquilla morisca y tiene galerias sobre pilastras y columnas, en sus cuatro lados integrando los restos más antiguos de la casa, con la fachada, reconstruida en el siglo XVII.
Toda la magia y el encanto de la Alhambra, que se transmitió a las casas moriscas, se puede disfrutar aquí, con sus arcos de yeso, paños de azulejos y techos de madera policromada. En un lugar privilegiado, increiblemente tranquilo, con acceso directo de coche y posibilidad de aparcar en la puerta, a un paso de la Alhambra, el Albayzin y el centro de la ciudad.